El sistema de salud mundial se ha puesto a prueba desde que surgiera a finales del 2019, el nuevo coronavirus. Razones que refuerzan los motivos para celebrar en todo el planeta, el Día Mundial de la Salud.
Desde 1950, cada 7 de abril el orbe festeja la fecha, instaurada dos años después de la fundación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), institución que elige habitualmente un tema relacionado con un área prioritaria del sector.
Este año marcado por el azote de una mortal pandemia, la campaña se centra en construir un mundo más justo y saludable, premisa que refuerza el hecho de las desigualdades existentes entre las naciones, provocadas por la virulenta enfermedad.
Mientras hay personas que tienen un desgaste físico y mental para poder llegar a fin de mes, y sufragar algunos medicamentos, otros en cambio, gozan de oportunidades laborales y económicas que le facilitan cubrir satisfactoriamente la atención médica.

Cuba, desde 1959 instauró un sistema sanitario inclusivo en donde todos y cada uno de sus ciudadanos, tiene acceso a un servicio de calidad gratuito.
Hoy, cuando en el escenario global se debate sobre la inmunización de la población mundial, la Mayor de las Antillas trabaja en cinco candidatos vacunales de producción propia, enfocados en garantizar la salud de sus habitantes, además, la isla contribuirá en este proceso con otras naciones necesitadas.
Las elevadas cifras de contagio marcan el orden jerárquico entre los titulares periodísticos, sin embargo, contamos en la capital, con la alentadora noticia del desarrollo de la segunda etapa de los ensayos clínicos del candidato vacunal Soberana 02. A la vez del estudio de intervención en trabajadores de la salud pública y de la biotecnología.
Las pesquisas marcan la rutina diaria de los estudiantes de Ciencias Médicas, la entrega de medicamentos que elevan el sistema inmunológico como el PrevengHo Vir, forman parte del protocolo empleado en la urbe para proteger a los más vulnerables, garantizando salud para todos.

