El 10 de abril es una fecha significativa para todos los cubanos. Hace 129 años uno de los hijos más ilustres de la nación, proclamó la fundación del Partido Revolucionario Cubano (PRC).
Un día como hoy, José Martí fundaba lo que sería el partido, regido por la premisa de organizar la independencia de Cuba, y auxiliar en lo posible la de Puerto Rico, dos de las últimas provincias de ultramar de España en América.
Con toda intención Martí escogió el 10 de abril de mil 892 para coronar su paciente y patriótica labor por la unidad de los cubanos, en pos de la madre Patria “Con todos y para el bien de todos”.
El delegado, con la creación del Partido de la nación cubana, integraba en un sólo has a hombres fogueados en la manigua mambisa, como los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo, junto con jóvenes revolucionarios como él, a los que en hermoso simbolismo nombraría “Los Pinos Nuevos”.
Unir a los cubanos en torno al PRC para preparar la Guerra Necesaria por la independencia de nuestra isla, y auxiliar la de Puerto Rico, eran los objetivos estratégicos del Programa conocido como El Manifiesto de Montecristi, firmado por el Apóstol y el Generalísimo, contando entre los fundadores con Carlos Baliño. Surgía así un partido único, de nuevo tipo, con fines patrióticos y no electorales.
Siguiendo el camino trazado acontecería otro paso de continuidad histórica, cuando en pleno siglo XX, el joven profundamente martiano Julio Antonio Mella, junto a Baliño, fundó el primer Partido Comunista de Cuba, para luchar contra la pseudorepública o neocolonia, en abierto desafío a la tiranía machadista apuntalada desde los Estados Unidos de Norte América.

De esas experiencias revolucionarias se alimentó la Generación del Centenario con su líder Fidel Castro, integrados en el movimiento 26 de julio, una de las fuerzas básicas que, tras el glorioso triunfo de enero de 1959, en fusión con otras agrupaciones políticas de izquierda, darían vida a nuestro actual Partido Comunista de Cuba (PCC). El que ha guiado los destinos de la nación durante cerca de seis décadas de la Revolución en el poder.
Al decir del Primer secretario del Comité Central, Raúl Castro Ruz, el PCC es el heredero del legado y la autoridad moral del único Comandante en Jefe que ha tenido la Revolución Cubana.
A pocas jornadas de celebrar el Octavo Congreso de nuestro partido único, martiano y fidelista; continuaremos con el legado de nuestro Apóstol “con todos y para el bien de todos”.

