Al cumplir un nuevo aniversario de su proclamación, la Constitución de Guáimaro está presente como continuidad histórica en el espíritu de la actual carta magna de Cuba, aprobada de manera mayoritaria por el pueblo.
Sin lugar a dudas aquel 10 de abril trazó el rumbo de la guerra de 1868 que recién había comenzado. La Asamblea de Guáimaro dio el marco jurídico a las ansias libertarias de los antillanos.
En el nordeste camagüeyano se reunieron representantes de las regiones insurrectas, con el objetivo de aunar esfuerzos en el combate contra la metrópoli española.
El nacimiento de la República de Cuba en Armas era imprescindible para legitimar los deseos de aquellos criollos que ya se sentían cubanos.
La existencia de este órgano estatal llegó a ser reconocida por diferentes naciones y marcó un momento relevante en la evolución del pensamiento de los nativos de esta Isla.
Además, las palabras más radicales de aquella ley de leyes fueron las contenidas en su Artículo 24: “Todos los habitantes de la República son enteramente libres”.
Los participantes en el encuentro se apropiaron de los principios políticos más avanzados del siglo XIX para responder a los intereses nacionales.
Con ella, la guerra que había iniciado hacía unos meses se convertía en un proceso revolucionario de grandes proporciones. Las acciones combativas dejaban de ser pequeños alzamientos en Camagüey, Oriente y Las Villas para transformarse en un frente único de combate.
A 152 años del suceso, la firma de la Constitución de Guáimaro, primera de la República de Cuba en Armas, sigue siendo uno de los acontecimientos más importantes de las luchas del pueblo de la mayor de las Antillas por su independencia.
Por: Nixon Fuentes/Radio Ciudad de La Habana
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