En saludo al aniversario 61 de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), se inauguró en el Consejo Popular San Isidro del municipio Habana Vieja un lavatín* comunitario del proyecto Espumas.
La iniciativa se convierte en una fuente de empleo a nuestras federadas; quienes sabrán ponerle corazón al nuevo servicio.

La sencilla ceremonia contó con la participación de la secretaria nacional de la organización, Teresa Amarelle Boue, la secretaria del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba, Tamara Placeres, así como Madelis Delgado Reynaldo, secretaria general de la FMC en la Habana.
Se sumaron al encuentro, además, autoridades del gobierno municipal, cuadros de la federación junto a factores de la comunidad, entre otros.

Los presentes aprovecharon la ocasión para agradecer cuánto hace la Revolución por la comunidad ante un escenario tan complejo impuesto por la Covid-19 y el recrudecimiento del bloqueo hacia Cuba.
También, recordaron al líder histórico de la revolución, Fidel Castro y a Vilma Espín, eterna presidenta de la FMC por la obra que realizaron en la emancipación de la mujer en la sociedad cubana.

*Nombre que se le otorga en Cuba a los locales para el lavado colectivo de la ropa.
Vea otras actividades desplegadas en La Habana con motivo del aniversario 61 de la FMC en el siguiente video:


Lavatín! En serio? No había nada mejor para festejar que darle más trabajo a la mujer, y seguir encacillándola en labores doméstica como si fueran las únicas responsables de lavar? Tanto que se ha logrado en Cuba en favor de la VERDADERA ENMACIPACION de la mujer para venir a felicitar otro acto machista, tal vez sin intención pero machista en el trasfondo. Ojo!!! Porque a veces de las mejores intenciones vienen los peores errores. No creo que Vilma, una mujer totalmente revolucionaria, 61 años después, celebrase un lavatín.
Pena nos debería dar inaugurar este establecimiento un día como hoy y más darle tal promoción mediática. Hoy deberíamos hablar de las oportunidades que se deben abrir a las mujeres para superarse e incertarse en la vida económica del país en algo que no esté tan cerca de la esclavitud de las tareas del hogar como trabajar en un lavatín. Entiendo que el proyecto Espuma busca dar la oportunidad laboral a esas mujeres para que logren su emancipación económica, pero hoy deberíamos inaugurar un centro científico con nombre femenino y gran parte de su personal femenino, una escuela o un pelotón de mujeres choferes.